Día mundial del medio ambiente

Unidos por un planeta con aire limpio

Contaminacion Aire 1920 1024x682 - Día mundial del medio ambiente

Cada Día Mundial del Medio Ambiente se centra en un tema con que concienciar al público sobre un asunto ambiental particularmente apremiante. El tema para 2019 gira en torno a la “Contaminación del aire”; una llamada a la acción con que ayudar a combatir un grave problema que afecta a millones de personas en todo el mundo.

Con la elección de este tema, China, el organizador del Día Mundial del Medio Ambiente de este año, nos invita a considerar los cambios que podemos hacer en nuestro día a día para reducir la contaminación del aire que generamos en nuestra vida cotidiana. El objetivo es, ni más ni menos, que eliminar de forma progresiva nuestra contribución individual al calentamiento global y, de este modo, detener sus perniciosos efectos en nuestra salud, y la del planeta.

Causas la contaminación

Entender los diferentes tipos de contaminación, y cómo afectan a nuestra salud y al medio ambiente, nos ayudará a tomar medidas para mejorar el aire que respiramos. A menudo ni siquiera se puede ver, pero la contaminación atmosférica está en todas partes. Nueve de cada diez personas en todo el mundo están expuestas a niveles de contaminación que superan los niveles de seguridad señalados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Que no quepa duda; tenemos que hacer algo ya.

Hogar: La principal fuente de contaminación en el ambiente de las casas es la quema en interiores de combustibles fósiles, madera y otros combustibles de biomasa para cocinar, calentar y encender fuegos. Alrededor de 3.8 millones de muertes prematuras son causadas por la contaminación del aire interior cada año, la gran mayoría en países en desarrollo.

Industria: En muchos países la producción de energía es una fuente importante de contaminación del aire. Las centrales eléctricas que queman carbón son un emisor importante, mientras que los generadores diesel suponen una preocupación creciente en áreas desconectadas de la red eléctrica.

Transporte: El sector del transporte mundial representa casi un cuarto de las emisiones de dióxido de carbono relacionadas con la energía, una proporción que está aumentando. Las emisiones del transporte se han relacionado con casi 400,000 muertes prematuras.

Agricultura: Hay dos fuentes principales de contaminación del aire proveniente de la agricultura: el ganado, que produce metano y amoníaco, y la quema de residuos agrícolas. Alrededor del 24% de todos los gases de efecto invernadero emitidos en todo el mundo provienen de la agricultura, la silvicultura y otros usos del suelo.

Residuos: La quema de residuos a cielo abierto y los desechos orgánicos en los vertederos liberan a la atmósfera dioxinas nocivas, furanos, metano y carbono negro. A nivel mundial, se estima que 40% de los residuos se quema al aire libre, un problema que resulta más grave en las regiones que se están urbanizando y en los países en desarrollo.

Otras fuentes: No toda la contaminación del aire proviene de la actividad humana. Las erupciones volcánicas, las tormentas de polvo y otros procesos naturales también causan problemas.

Información obtenida de “La Vanguardia.com”

Mensaje del Secretario General António Guterres

Este año, el tema del Día Mundial del Medio Ambiente gira en torno a la contaminación del aire. El aire que respiramos en todas partes del mundo, ya sea en una gran urbe o en una pequeña aldea, está contaminado. Se calcula que nueve de cada diez personas en el planeta están expuestas a unos niveles de contaminación atmosférica que superan los de las directrices sobre la calidad del aire marcadas por la Organización Mundial de la Salud. Como consecuencia, nuestra esperanza de vida es menor y algunas economías se están viendo perjudicadas.

Si queremos mejorar la calidad del aire, debemos saber a qué nos enfrentamos. Las muertes y enfermedades derivadas de este tipo de contaminación se deben a unas partículas diminutas que penetran en nuestro organismo cada vez que respiramos. Estas partículas son producto, entre otras cosas, de la combustión de los combustibles fósiles que utilizamos para obtener energía y desplazarnos, de la actividad de la industria química y minera, de la quema de residuos al aire libre, así como de bosques y campos, y del uso de combustibles “sucios” para cocinar y calentar los hogares, algo que supone un importante problema en el mundo en desarrollo.

El aire contaminado se cobra la vida de unos siete millones de personas cada año, ocasiona problemas de salud de largo plazo, como el asma, y frena el desarrollo cognitivo de los niños. Según el Banco Mundial, la contaminación del aire cuesta a la sociedad más de 5 billones de dólares de los Estados Unidos cada año.

Muchos de estos contaminantes atmosféricos contribuyen también al calentamiento del planeta. Un ejemplo es el carbono negro que producen los motores diésel y las cocinas que emplean combustibles “sucios”, así como la quema de desechos, y que es extremadamente nocivo cuando se inhala. Reducir las emisiones de este tipo de sustancias no solo mejorará nuestra salud, sino que podría aminorar el calentamiento global en hasta 0,5 ºC en los próximos decenios.

Por tanto, hacer frente a la contaminación del aire nos brinda una oportunidad doble, pues ya se ha demostrado que hay muchas maneras de limpiar el aire y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a un mismo tiempo, como prescindir de las centrales eléctricas de carbón o favorecer las industrias, los medios de transporte y los combustibles de uso doméstico que son menos contaminantes. El uso cada vez más habitual de las energías limpias, gracias a que cada año invertimos más en fuentes renovables que en combustibles fósiles, resulta de gran ayuda. Los medios de transporte menos contaminantes son también cada vez más habituales en todo el mundo.

Nuestra esperanza está en las iniciativas de este tipo, concebidas para mejorar la calidad del aire y luchar contra el cambio climático. Insto a todos los participantes en la Cumbre sobre la Acción Climática que he convocado para septiembre a que se fijen en ellas para que les sirvan de motivación. No existe ninguna razón por la que la comunidad internacional no pueda tomar cartas en el asunto. Ya se ha hecho antes, por ejemplo, con el Protocolo de Montreal, cuando los científicos alertaron de una amenaza grave para la salud pública y del planeta, y tanto el sector público como el privado tomaron medidas para proteger la capa de ozono.

La crisis a la que nos enfrentamos actualmente merece el mismo grado de atención. Es hora de actuar con contundencia. Mi mensaje a los gobiernos es claro: gravar la contaminación, dejar de subvencionar los combustibles fósiles y dejar de construir nuevas centrales de carbón. Necesitamos una economía verde, no una economía gris.

En este Día Mundial del Medio Ambiente, tomemos todos medidas para respirar tranquilos. Desde presionar a los políticos y a las empresas hasta cambiar nuestros propios hábitos, todos podemos reducir la contaminación y ganar la partida al cambio climático

Fuente: https://www.un.org

csl.

Los ODS -Objetivos de Desarrollo Sostenible

ODS 1024x791 - Los ODS -Objetivos de Desarrollo Sostenible

Los ODS -Objetivos de Desarrollo Sostenible para quienes todavía no están familiarizados con las siglas- establecen un conjunto de prioridades y también aspiraciones para el 2030 en relación a cómo se debería promover un desarrollo sostenible a nivel mundial. Conforman así un conjunto de 17 objetivos, acordados en el marco de la ONU, con los que se pretende resolver los problemas sociales, económicos y ambientales. Pero creo que nos hacemos un flaco favor si continuamos expresándonos en fórmulas condicionales que parecen remitirnos a situaciones hipotéticas o aspiracionales.

Si utilizamos formas del indicativo y por lo tanto certeras los ODS constituyen un reto ineludible para que los distintos agentes implicados, empresas también, pongan su potencial innovador y transformador al servicio de la sociedad.

¿Pero de qué estamos hablando? Estamos hablando de poner en el foco de la actuación a un extenso conjunto de cuestiones directamente vinculadas con un desarrollo global de la sociedad equilibrado y sostenible: la pobreza, la salud, la educación, el trabajo, el clima o la igualdad de oportunidades, entre otras. Aspectos que impactan en primera y última instancia a la sociedad civil pero que ésta, por su naturaleza polisémica y poliédrica, involucra directamente a otras partes interesadas.

¿Y quiénes son estas partes interesadas? Evidentemente los gobiernos y otros agentes reguladores, pero también y fundamentalmente las empresas. Tal y como establece la Guía para la acción Empresarial en los ODS (SDG Compass), las Naciones Unidas en su agenda 2030 interpela directamente a las empresas para que pongan su creatividad, innovación, y en definitiva su capacidad transformadora, al servicio de una concepción del desarrollo de alto vuelo. Y al hacer alusión explícita a la creatividad y la innovación hace referencia a aspectos tan claves para la competitividad empresarial como la tecnología, la interconexión, la eficiencia energética, la formación, la comunicación, la reputación o el liderazgo.

¿Y cómo se incorporan los ODS en el desempeño empresarial? Los ODS se integran y normalizan de la misma manera cómo incorporamos el resto de objetivos en la dinámica empresarial: mediante el proceso de planificación estratégica. Un proceso de definición de acciones que ya no sólo contempla las metas y objetivos propios de la organización, sino que además los alinea con estos supra objetivos a nivel mundial, de los cuales depende en buena parte la propia supervivencia empresarial.

Por lo tanto, se trata de conocer e integrar los ODS como eje vertebrador cuando se definen las prioridades, se establezcan los objetivos en las distintas áreas de la empresa, se estime su consecución y finalmente se informe sobre su desempeño.

Ventajas para la empresa

¿Y qué gana la empresa con todo ello? Si la invocación anterior a la innovación y la creatividad no son suficiente aliciente, la propia guía hace explícitos algunos beneficios que no carecen de atractivo:

  1. a) por una parte, las nuevas oportunidades de negocio que pueden surgir de introducir estas nuevas dinámicas innovadoras al servicio de un crecimiento empresarial sostenible y transformador.
  2. b) por otra parte, mejorar la relación y gestión de los grupos de interés: clientes, proveedores, empleados e inversores con una concienciación creciente por los problemas globales y que pueden integrarse en el diálogo necesario para consolidar estrategias empresariales responsables.
  3. c) Además, introducir los ODS en la definición y comunicación de la estrategia empresarial tiene la enorme ventaja de utilizar un lenguaje común y por lo tanto de potencia y alcance global
  4. e) finalmente, si entendemos que esta es una iniciativa mundial cuyo alcance se extiende a todos los países y sus gobiernos, el subirse al tren de los ODS supone poder optar a los recursos que se pongan a disposición de las empresas que quieran integrarlos.

Llegados hasta este punto, alguien podría pensar, ¿estamos dejando la RSC atrás? No, de ninguna manera, son precisamente grandes aliados. La responsabilidad social corporativa y sus mecanismos de actuación suponen el marco de trabajo idóneo para abordar e integrar estos estos retos de sostenibilidad mundial que aportan la gran ventaja de ser precisamente mundiales, compartidos y en breve ampliamente reconocidos.

En definitiva, y volviendo a la primera pregunta que nos formulábamos: cuando hablamos de ODS estamos hablando de focalización y alineación entorno a una estrategia de sostenibilidad compartida para generar nuevas oportunidades de negocio que se desenvuelvan en un contexto de estabilidad social.

Literal de la página de La Agencia de la ONU para los refugiados (acnur)

En 2015, se definen 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.

¿Qué son los Objetivos de Desarrollo Sostenible?

Los líderes mundiales se unieron en 2015 para acordar unos objetivos globales que terminen con la pobreza, protejan el planeta y aseguren prosperidad para todos.

De ahí, saldría una Agenda de Desarrollo Sostenible hasta 2030 para transformar nuestro mundo, que implica a todo tipo de actores para el cambio: gobiernos, empresas, sociedad civil y personas individuales. Para que sea posible, cada uno de nosotros debe formar parte del cambio.

¿Cuáles son los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible a alcanzar en 15 años?

Cada ODS establece una serie de metas a cumplir para llegar al objetivo.

1 Acabar con la pobreza

2 Hambre cero

3 Salud y bienestar

4 Educación de calidad

5 Igualdad de género

6 Agua limpia y saneamiento

7 Energía asequible y no contaminante

8 Trabajo decente y crecimiento económico

9 Industria, innovación e infraestructura

10 Reducción de las desigualdades

11 Ciudades y comunidades sostenibles

12 Producción y consumo responsables

13 Acción por el clima

14 Vida submarina

15 Vida de ecosistemas terrestres

16 Paz, justicia e instituciones solidarias

17 Alianzas para lograr los objetivos

Labecos.

Bienvenida eliminar bolsas de plástico para el 2021.

Que ninguno de estos placticos haya sido tuyo 300x200 - Bienvenida eliminar bolsas de plástico para el 2021.

Aprobación de la normativa para adaptarse a la directiva europea, que tiene como objetivo último eliminar las bolsas de plástico para el 2021.
El 1 de julio de 2018 entra en vigor la prohibición de la entrega de bolsas de plástico de forma gratuita. El 1 de enero de 2021, se eliminarán definitivamente.

Los residuos generados por el consumo de plástico son un problema que afecta a todos los rincones del planeta y que no hace más que ir en aumento. Según datos de Greenpeace, la producción de plásticos se acercará en 2020 a los 500 millones de toneladas. Actualmente, 12 millones de toneladas de basura llegan a los mares y océanos cada año.

La reducción del consumo de plástico está en la agenda española y el Consejo de Ministros ha aprobado recientemente un Real Decreto que prohíbe suministrar bolsas de plástico gratuitas a partir del 1 de julio de 2018. Desde esta fecha, los establecimientos deben cobrar por ellas para reducir su uso.

Según el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, cada español consume 144 bolsas de plástico anuales y el 90% de ellas son de un solo uso.

La normativa ha sido aprobada para adaptarse a la directiva europea, que tiene como objetivo último eliminar las bolsas de plástico para el 2021. Esta directiva de la Unión Europea fue aprobada en 2015 y gira en torno a las bolsas ligeras, de menos de 50 micras (0,05 milímetros), que suelen ser las bolsas de un solo uso y que generan más residuos.

El Real Decreto llega con meses de retraso, puesto que la medida debía haber entrado en vigor el 1 de marzo de 2018 pero la compleja tramitación ha hecho que finalmente sea julio el mes en el que se empiece a cobrar por las bolsas.

Fechas clave de la prohibición de las bolsas de plástico:
1 de julio 2018: Se prohíbe la entrega gratuita a los consumidores de bolsas de plástico en los puntos de venta de bienes o productos, a excepción de las bolsas de plástico muy ligeras y de las bolsas de plástico con espesor igual o superior a 50 micras con un porcentaje igual o mayor al 70% de plástico reciclado.

1 de enero 2020: Se prohíben definitivamente las bolsas de plástico ligeras que no sean compostables y las bolsas de plástico fragmentable.
El cobro y prohibición no se aplica a las bolsas de plástico muy ligeras, que sí deberán ser compostables a partir de esta fecha. Así mismo, las bolsas con espesor igual o mayor a 50 micras deberán contener un porcentaje mínimo de plástico reciclado del 30%.

1 de enero de 2021: Se prohíbe la entrega de bolsas de plástico ligeras y muy ligeras, excepto si son de plástico compostable.

Precios de las bolsas de plástico.
El Gobierno no fija el precio, pero el decreto contiene un anexo con precios orientativos. En general, para las bolsas de menos 15 micras (bolsas muy ligeras) se propone un precio de 5 céntimos y para las de grosor superior hasta 50 micras (bolsas ligeras), un precio de 15 céntimos por unidad.

Según explica la Confederación Española del Comercio, quedan exentas del cobro las que son necesarias por razones de higiene, o que se suministran como envase primario para alimentos a granel, como fruta, legumbre, carne, pescado, cuando su uso contribuye a prevenir el desperdicio de estos alimentos.

La directiva europea deja libertad a los países para fijar las medidas que consideren más adecuadas para lograr los objetivos. Aunque el Real Decreto haya optado por establecer un precio mínimo, la Comisión Nacional de Mercados y la Competencia (CNMC) consideraba mejor aprobar un impuesto especial para gravar las bolsas.

Quién debe cumplirlo y qué pasa si no lo hace.
La normativa afecta tanto a las bolsas de puntos de venta de bienes o productos como a las que puedan utilizarse en la venta online, y entregas a domicilio. No estarían incluidas las bolsas de basura, ya que no se consideran bolsas de plástico ni envase. Tampoco están incluidos los sobres de plástico empleados para las ventas a distancia.
El Real Decreto establece un régimen sancionador que impondrá multas en función a lo dispuesto en la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y la Ley de residuos y suelos.

Otras alternativas.
El Real Decreto subraya que el objetivo es reducir el consumo de bolsas de plástico ligeras. Por lo tanto «la utilización de bolsas de plástico compostables es una de las posibles alternativas, pero no es la única». Los comerciantes pueden hacer uso de cualquier otra solución siempre que no genere más residuos de plástico.

De hecho en España, algunos establecimientos que se están adelantando a la normativa europea, ya han empezado a eliminar las bolsas de plástico de sus locales y a ofrecer bolsas de papel, en el caso de Mercadona, o de rafia en los supermercados de Lidl.
Noticia original de Business Insider España. Autor: Ana Zarzalejos.

csl -Labecos